sábado, 19 de septiembre de 2009

Llegó el otoño...


Ayer mi dueño paseaba con su chico por las calles de Madrid. Tuvo la sensación que todos los otoños le acompañaba. Una sensación de que era una suerte poder vivir aquello, poder estar viendo ese cielo, esa ciudad comenzando a dormir, con frío y lluvia en sus calles. Las últimas semanas de calor le habían agobiado mucho. Ahora, a pesar de la infección de garganta y la producida por la muela del juicio, estaba contento, el otoño le daba nuevas energías y nuevas ganas de llevar adelante proyectos.
Hoy se han levantado temprano. Miguel tenía que currar este sábado. Mi dueño le ha acompañado a la estación de metro y luego ha ido a desayunar, como siempre, acompañado por el diario EL PAÍS. Hoy, el periódico, de una forma mas comedida, hablaba sobre la supuesta crisis que vive el Partido Socialista con su líder, Jose Luis Rodríguez Zapatero. Indica en la noticia que se va a producir un cierre de filas aunque se van a pedir explicaciones y concreciones sobre ciertas medidas fiscales que quiere llevar el gobierno adelante. También hay un interesante artículo de Juan Carlos Rodríguez Ibarra, ex presidente de la Junta de Extremadura, y uno de los lideres socialistas más queridos y valorados en España. Juan Carlos explica que lo que se llama "la vieja guardia" no ha sido retirada y expulsada por Zapatero, si no que se ha producido un recambio generacional en el partido sin traumas. Dice que ahí están para cuando Zapatero les llame, pero que ellos deben estar en la cola sin molestar. Un artículo perfecto Juan Carlos. Perfecto porque, además, desde mi punto de vista, enseña las vergüenzas de ex dirigentes del partido como Joaqín Leguina que, con poco estilo, critica a Zapatero y a su partido hasta la saciedad en medios controlados por Desesperanza Aguirre. Leguina que sólo quiere protagonismo cuando ya no lo tiene y lo perdió cuando Gallardón le barrió en las elecciones de la Comunidad de Madrid. Leguina que parece que quiere acabar en el partido de Rosita, cogiendo protagonismo mediático y haciendo campaña electoral en Telemadrid con toda esa derechona que les prefiere a ellos para hacer daño a Zapatero que al pobre y débil Rajoy.
También Rodriguez Ibarra habla de un serio problema que tiene el partido y que mi dueño conoce bien. Las nuevas generaciones se fijan más que en la política en la posibilidad de conseguir algo del partido ahora que tiene poder. Ese es el cáncer real que tiene hoy el partido y mi dueño lo sabe bien. Hoy en día anda dándole vueltas a su futuro político. Tiene en la cabeza dos trenes a punto de chocar. Uno de ellos le dice que tiene que tirar la toalla ya que no forma parte de ese grupito de pelotas que sólo busca conseguir algo del partido. Él nunca estará todo el día metido en Ferraz ni yéndose de copas con quién no le apetece. Por otra parte no quiere defraudar a otra mucha gente del partido que confía en él. En este claro ejemplo se basa lo que hoy es el PSOE. Hay un grupo de gente que forma parte de un cambio generacional que ve poder y dinero cerca y que trata a las bases como si fueran sus trabajadores. Es una clara relación empresario, trabajador. Veo a muchos compañeros de partido haciendo más la pelota a ciertas personas significantes del PSOE que a compañeros míos de curro con su jefe. La diferencia, a unos les pagan y a los otros no. Creo en la jerarquía de cualquier organización pero, si como militante participas en un proyecto porque quieres, no creo en que ningún dirigente deba echar broncas como las que he asistido en los últimos meses. Eso desmoraliza a cualquiera.
Bueno, voy a dormir un rato acurrucado al lado de mi dueño en el sillón. Con la edad que tengo es lo que siempre hago últimamente. Nueve años, son nueve años. Ha llegado mi edad de jubilación.

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